El Chevrolet Camaro de Valle
El piloto del RV Racing, Lucas Valle, viene de dos fechas positivas para él junto con el Chevrolet Camaro, en las que pegó un salto de calidad que lo ayudó a despegarse de los últimos puestos del campeonato, y el de Rawson, Chubut, alega que el buen rendimiento reciente se debe a la incorporación de Brian Kissling, el nuevo ingeniero. Hoy se encuentra 47° en la tabla con 29 puntos totales, 20 de ellos en las fechas de Termas y Córdoba.
“Cambió muchísimo el equipo después de Concepción. Cambiamos la parte de ingeniería, estamos con Brian Kissling, y trabajamos mucho para Termas, que fue la primera carrera juntos, y el auto, la verdad que pegó un salto muy grande. Quedaron cosas por mejorar que tocamos para el Cabalén y pegamos otro saltito más”, reconoció Lucas, que terminó 24 en Termas -su mejor resultado en el TC- y 28 en Córdoba, sumando sus primeros puntos importantes. “Estos dos últimos resultados nos motivaron a todos”, aseguró.
“Es un salto importante como para salir del fondo, que así fueron las tres primeras carreras, que fueron muy caóticas para nosotros y muy lejos con la realidad de los autos. El cambio de ingeniería la verdad que nos vino muy bien”, reconoció el piloto, que “heredó” el Chevrolet Camaro que utilizó Facundo Ardusso hasta la fecha 2. Lucas recibió el pase de Dodge a Chevrolet y se subió a partir de Neuquén.
A pesar del buen rendimiento, Valle reconoce que todavía quedan cosas para evolucionar y no quedarse atrás: “Nos falta redondear y ajustar un par de cosas en los frenos para estar más cómodos”. Además, reveló que la idea del equipo es poder probar antes de Rafaela, para afinar detalles y seguir aggiornandose al Camaro, con el que ya cumplió cuatro carreras. “Creo que con una prueba podemos apuntar a estar más cerca del 20, del 15 al 25. Sería un buen objetivo para Rafaela y lo que viene”, aseguró.
Con la mirada puesta en lo que viene, Valle habló sobre la fecha del óvalo: “Rafaela es un circuito de mucha velocidad, mucha adrenalina, siempre nos ha ido muy bien en TC Pista, pero no es comparable con el TC, que es otra realidad”.
Por parte del equipo, Valle habló sobre el Dodge Challenger que quedó vacante, y compartió que en el taller, ubicado en Mar del Plata, se trabaja en los dos autos -casi- por igual: “El Challenger está en la parte de construcción. Hemos trabajado muchísimo con el Camaro, y al Challenger se le están haciendo todos esos trabajos a la par, para poder probar a los dos y apuntar a poder alquilarlo en lo que resta del año, ya que el equipo está preparado para tener dos autos”.